Las uñas tienden a perder su color blanco natural por la aplicación continúa de esmaltes y no es que precisamente yo sea muy aficionada a este arte pero en veranito siempre apetece aplicarse algún color aunque sea clarito. El caso es que tras una visita al podólogo me dijo que su color había cambiado a un tono más amarillento por el uso de esmaltes.
¿Queréis saber un buen truco para recuperar el tono blanco de vuestras uñas? Muy sencillo, el maravilloso bicarbonato de sodio que tiene tantas aplicaciones. El caso es que este truco lo he conocido gracias al blog DENTRO DE MI CAOS y por fin lo he puesto en práctica. El resultado ha sido muy bueno
¿Cómo se hace? Pues consiste en mezclar a partes iguales una cucharadita de bicarbonato de sodio y de agua oxigenada (una de cada una) y aplicarlas sobre las uñas. El resultado es inmediato y super rápido y aunque como dice Marina no es milagrosa si que mejora muchísimo.
Si queréis hidratar las uñas Marina recomienda impregnar discos de algodón en aceite de oliva, aplicar sobre la uña y envolverlo todo en papel de aluminio durante 30 minutos. Este paso no he podido hacerlo por falta de tiempo pero la próxima vez con más tranquilidad lo pondré en práctica.
Os recomiendo su link si queréis más detalles en cuestión DENTRO DE MI CAOS y a Marina darle mil gracias por este truquito tan útil que yo al menos desconocía y que espero que sirva a l@s lector@s del blog.



























